20/Oct/2018
Sábado, 20 de Octubre de 2018

La nueva experiencia africana lleva sello español: Meliá abre en las llanuras del Serengueti

La nueva experiencia africana lleva sello español: Meliá abre en las llanuras del Serengueti

En las llanuras del Serengueti, allí donde la vida salvaje atraviesa la sabana al compás de la Gran Migración, donde los leones macho descansan a la sombra de los baobabs y los masáis compiten por ser el que salta más alto.

Allí, en ese preciso lugar, acaba de abrir Meliá Hotels & Resorts un lodge 100% ecológico en el que es posible vivir la auténtica aventura africana sin renunciar a las atenciones exclusivas y cercanas que caracterizan a la cadena hotelera española.

Pero llegar hasta esta localización especial y privilegiada en el Parque Nacional del Serengueti no fue nada fácil. Tuvieron que pasar años y años de prospecciones en el territorio, de kilómetros de rutas junto a rangers exploradores y de centenares de ruedas de jeeps atascadas en el fango de los ríos hasta dar con las terrazas naturales de las colinas de Nyamuma de Tanzania donde se integra el nuevo y sostenible Meliá Serengeti Lodge: un hotel-safari confortable y seguro, con tan sólo 50 habitaciones y vistas infinitas sobre el tranquilo valle del río Mbalageti –por algo los masáis bautizaron la zona como Siringitu, que significa 'el plano sin fin'–.

Nada parecía suficiente cuando el objetivo era encontrar el lugar perfecto en el que el huésped sintiese el alma del Serengueti, esa que Meliá Hotels & Resorts consigue potenciar y sublimar gracias a la energía positiva y la pasión con las que hace las cosas. Una filosofía basada en la importancia de poner especial cuidado y cariño en todo lo que se hace –a la que han bautizado como Soul Matters–, porque repercute en el resultado, en aquello que sienten y perciben los clientes.

Safari en globo, una de las experiencias del Meliá Serengeti Lodge.

Safari en globo, una de las experiencias del Meliá Serengeti Lodge.© Meliá Hotels & Resorts

ARQUITECTURA Y DISEÑO 

Inspirado en la naturaleza, el diseño del Meliá Serengeti Lodge es obra del estudio sudafricano FDT Architects. Acostumbrado a trabajar en emplazamientos singulares, como Seychelles, Zanzíbar, Mozambique o Bostwana, el arquitecto Francois Theron proyectó, junto a su hijo JJ, un hotel integrado en la ladera de la colina de tal manera que los edificios (de tan sólo dos alturas para no interferir en el entorno) se adaptasen a la orografía del paisaje acomodándose a las curvas naturales de las terrazas rocosas de Nyamuma.

Un ejemplo de esta sinergia constructiva entre los edificios de piedra natural y la vegetación autóctona es la piscina infinita de la planta baja, cuya peculiar forma propicia que nada interfiera en la visión periférica de las planicies tanzanas. Y decimos vegetación porque, aun estando en la sabana, el hotel está completamente rodeado de baobabs, una estampa bien diferente a las secas llanuras doradas salpicadas de arbustos que estamos acostumbrados a ver en los documentales de La 2.

A la hora de construir el Meliá Serengeti Lodge, fue tan importante respetar el paisaje original de acacias –donde las jirafas se acercan a comer sus frutos– como la elección de los materiales en función de la menor huella de carbono provocada en el medioambiente (hormigón con pigmentos en vez de azulejos y mucha piedra y madera local). 

Respecto al diseño de interiores, nada más acceder al hotel te das cuenta de que estás en territorio masái: uno, porque la mayoría del personal dedicado a la seguridad pertenece a esta tribu de guerreros, y dos, porque los detalles decorativos que adornan los ambientes han sido elaborados de manera artesanal por las mujeres de este pueblo africano: abalorios con forma de jirafas, coloridas cajitas y las bolsas de la lavandería y de los zapatos, cosidas en shuka (la característica tela masái de cuadros).

Habitación con camas individuales en el Meliá Serengeti Lodge.

Habitación con camas individuales en el Meliá Serengeti Lodge.© Meliá Hotels & Resorts

LAS EXPERIENCIAS 

Explorar el corazón de África es el verdadero objetivo de un viaje al Parque Nacional del Serengueti. Es por ello que –aunque no te apetezca abandonar tu habitación de 33 m2 o tu suite de casi 150 m2 del Meliá Serengeti Lodge– acabarás por participar en un safari de aventura que te garantizará el avistamiento de los 'big five' (el búfalo, el elefante, el león, el rinoceronte y el leopardo).

Ya sea a pie, en jeep o sobrevolando la sabana en globo, el espectáculo de la vida salvaje en movimiento es indescriptible (por ello no has de olvidarte la cámara fotográfica y el teleobjetivo): recuerda que durante la Gran Migración por esta zona de Tanzania cruzan un millón de ñúes azules, 250.000 cebras y miles de leones y leopardos en busca de las lluvias y los pastos más frescos.

Esta es la magia del Serengueti, tal y como explica en el vídeo Richard Yoeza, guía de safari en el Meliá Serengeti Lodge, ya que lo mismo puedes toparte con los animales en un safari por el valle de Mbalageti que verlos desde la terraza de tu propia habitación.

Y lo mejor de todo es que estas rutas por la naturaleza –descubiertas y marcadas en muchos casos por el hotel, como una cercana piscina de hipopótamos– se convierten en auténticas experiencias vivenciales gracias a la compañía de los guías masáis (quienes se encargan de proteger a los huéspedes). Acostumbrados a transmitir sus tradiciones y cultura de forma oral, no será difícil que alguno de ellos te comente de manera espontánea con cuántos elefantes, leones y leopardos ha tenido que luchar antes de obtener el reconocimiento de su tribu.

Siéntete seguro junto a los masáis en los safaris a pie o en jeep

Siéntete seguro junto a los masáis en los safaris a pie o en jeep.© Meliá Hotels & Resorts

Ellos forman parte de ese alma del Serengueti que atrapa e impregna al visitante de por vida... Que es justamente lo que le ha pasado a César Martínez, director del Meliá Serengeti Lodge, un apasionado de su trabajo, pero también de África, donde vive y ‘disfruta’ desde hace muchos años (no es la primera vez que escala el Kilimanjaro y recientemente acaba de hacer cima en el monte Meru, en Arusha). Tan sólo hay que escucharle hablar para sentir la pasión que pone en todo lo que hace, su amor por el continente africano. 

HOTEL RESPONSABLE 

Otro aspecto del que se ha encargado César es de involucrar con acierto al hotel Meliá Serengeti Lodge en un proyecto de responsabilidad social que apoya con una escuela y un hospital a una comunidad cercana en Arusha.

Además, el Meliá Serengeti Lodge será el primer hotel Meliá Hotels & Resorts diseñado para funcionar completamente ‘desconectado’ de la red. Su remota ubicación y la completa ausencia de servicios en la zona han propiciado que el establecimiento sea 100% ecológico y sostenible: depende únicamente de los combustibles fósiles, de los paneles fotovoltaicos, de los acumuladores de electricidad y de una planta de tratamiento de aguas residuales.

El agua de la lluvia se recoge en la cubierta y se potabiliza con modernos y ecológicos procedimientos. ¡Ah! Y nada de aire acondicionado en África, las habitaciones han sido proyectadas de manera inteligente para que el aislamiento y la ventilación sean suficientes para aclimatar los espacios.

 

Meliá Hotels & Resorts participa en un proyecto social en Arusha.

Meliá Hotels & Resorts participa en un proyecto social en Arusha.© Meliá Hotels & Resorts

LA GASTRONOMÍA 

Otro punto fuerte del Meliá Serengeti Lodge es su gastronomía. Al frente de su restaurante de alta cocina Boma se encuentra el chef Philipo Mahega. Original de Senegal, trabajó durante mucho tiempo en Marruecos y en Zanzíbar, por lo que domina tanto la cocina africana del Este como del Oeste.

Experto en reinterpretar las recetas locales, se encarga de que los sabores africanos de siempre lleguen con un aspecto creativo y contemporáneo hasta las mesas al aire libre que rodean a una gran fogata:Ugali (una especie de gachas de harina muy tradicionales), Chapati (un tipo de roti parecido a una crep)... y todo regado por bebidas autóctonas como el Amarula, un licor elaborado con las frutas de un árbol llamado marula (que son las culpables de 'emborrachar' a los babuinos de la zona debido a su exceso de azúcar).

Algo tangible, como puede ser un delicioso plato de la carta del restaurante Boma, evidencia y pone en contacto al comensal con el alma intangible del África: desde la compra en el mercado de los ingredientes locales a los agricultores del pueblo cercano hasta la perfección técnica y la pasión con las que Philipo Mahega les da forma en la cocina. Una experiencia con la que sentir, aún más si cabe, el espíritu salvaje del Serengueti.

¿Se le puede pedir algo más a la mesa? Sí, que a la vuelta del safari te esté esperando cargada de delicias africanas, colocada a la sombra de una acacia, en medio de la inmensa llanura del Serengueti, con nadie en kilómetros a la redonda, al más puro estilo Memorias de África.

Fuente: Traveler.

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