23/Jun/2018
Sábado, 23 de Junio de 2018

Experiencia al límite: conducir bajo una catarata en el Anapurna

Una carretera nepalí ofrece una imagen tan bella como peligrosa.

Experiencia al límite: conducir bajo una catarata en el Anapurna

Nepal es conocido por sus tierras escarpadas y los picos imposibles de la cordillera del Himalaya, entre los que se encuentra ‘la cima del mundo’, el Everest. El país es la meca para los amantes del alpinismo y el trekking. Miles de personas se congregan, año tras año, en los puebles anclados a los pies de estas magníficas cimas para disfrutar de una aventura inolvidable.

Pero para llegar al destino es necesario recorrer primero algunas de las carreteras más peligrosas del mundo, como la ruta de Besisahar situada en la zona norte de la cadena montañosa del Annapurna. Se trata de un sendero estrecho y sinuoso por donde dos vehículos no pueden circular, y con unas caídas al vacío de 500 m bastante impactantes, tampoco hay quita-miedos, y todavía es peor cuando llueve, las imágenes son espectaculares.

La ruta Besisahar-Chamé Sadak se ha convertido en viral gracias a un vídeo que se grabó, el pasado mes de abril, cuando un pequeño autobús atravesaba una cascada de agua que no dejaba de caer e inundar la insegura vía.

Pero la historia de este camino está marcada por el peligro. Se trata de un sendero de 96 kilómetros en los que conecta las poblaciones de Besisahar con Manang, capital de la región nepalí con el mismo nombre, un trayecto que asciende a más de 3.000 metros, pasando de los 710 de su inicio a los 3.776 de su punto final.

La carretera enmarcada en un paisaje idílico, se caracteriza por laverticalidad de las rocas que la componen y en algunas partes del camino las ruedas se mantienen en el aire sin ningún soporte sobre el que circular..

Vista del Annapurna desde Manang (Nepal)

El tramo más peligroso del trayecto -y donde se grabó el vídeo- se encuentra a su paso por encima del río Marsyangdí, pues el arroyo puede ser tan impredecible como peligroso.

Los mayores problemas se producen cuando las lluvias hacen acto de presencia, normalmente empiezan a finales de junio y hasta el inicio de septiembre, provocando que el caudal del río descienda por las rocas y llegue a la vía. La falta de drenaje y un asfalto casi inexistente provoca que se convierta en un lugar muy peligroso sobre el que conducir.

Y a pesar de los riesgos que comporta viajar por esta carretera, miles de turistas se desplazan hasta este maravilloso punto y son testigos de unas vistas irrepetibles.

Annapurna campo base a 4310 metros

Fuente: La Vanguardia.

 

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