23/Jun/2018
Sábado, 23 de Junio de 2018

Kim Jong-un exige una suite de lujo en Singapur, que cuesta 6.000 dólares la noche

Kim Jong-un exige una suite de lujo en Singapur, que cuesta 6.000 dólares la noche

Se acerca la fecha y parece que se mantiene el histórico encuentro entre el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el presidente de EE.UU., Donald Trump. Así lo confirmó el presidente estadounidense la semana pasada, y ayer la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, informó que la cumbre daría comienzo a las 9 de la mañana del día 12 de junio (21.00 horas del 11 de junio, según el horario de la costa este). Según las últimas noticias, el dictador norcoreano habría exigido que se le facilitara una suite de lujo, cuyo coste por noche sería de 6.000 dólares. Este tema habría salido durante la visita, el pasado fin de semana, de un alto funcionario de Corea del Norte a la Casa Blanca

El vicejefe de personal de la Casa Blanca, Joe Hagin, y el jefe de personal de facto de Kim, Kim Chang Son, intentaron concretar los detalles logísticos para el encuentro en Singapur. Durante la reunión trascendió el deseo de Kim por alojarse en el hotel de cinco estrellas Fullerton. Construido en 1928 es el más exclusivo de la ciudad y está ubicado junto al río. Según su página web, el hotel estaría completo entre el 9 y el 12 de junio, por lo que no se admiten reservas. El alosamiento se ha negado a confirmar al diario británico «The Independent», si existiá una reserva a nombre del líder norcoreano, remitiéndose a su política de privacidad.

Al polémico capricho de Kim Jong-un se suma la incóginica sobre quién abonará la factura, pues según «The Washington Post» no será Corea del Norte. Al menos esa es la exigencia transmitida en la reunión logística durante el pasado fin de semana. Ante esta aseveración se abre una interrogante: ¿Será EE.UU. quién pague la cuantiosa factura?

Exterior del hotel Fullerton, en Singapur

Según el medio estadounidense, EE.UU. estaría dispuesto a abonarla pero esto podría contravenir las sanciones del Departamento del Tesoro, que considera ilegal un pago de estas características. Para llevarlo a cabo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros tendría que suspender temporalmente la aplicación de las sanciones a través de una exención. La Casa Blanca no se ha pronunciado todavía sobre este punto.

Mientras se dilucida si Washington abona o no la lujosa estancia del líder de Corea del Norte (uno de los países más pobres del mundo que se sitúa en el puesto 186 de un total de 196 en el ranking de PIB per cápita), han surgido algunos voluntari0s para pagar sus gastos.

Entre ellos se encuentra la ciudad-estado de Singapur. El ministro de Defensa, Ng Eng Hen, habría dicho a los periodistas que la nación estaba lista para sufragar algunos de los gastos para asegurar que la reunión fuera un éxito. «Es un coste que estamos dispuestos a asumir para jugar un papel pequeño en esta reunión histórica».

Otro dispuesto a aflojar la cartera es la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN), el grupo, con sede en Ginebra, que impulsa la plena implementación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares y que ganó el Premio Nobel de la Paz 2017 por su trabajo.«Nuestro movimiento está comprometido con la abolición de las armas nucleares y reconocemos que esta cumbre histórica es una oportunidad única en una generación para trabajar por la paz y el desarme nuclear», dijo Akira Kawasaki, del grupo directivo de ICAN, en un comunicado. «El Premio Nobel de la Paz incluyó un premio en efectivo y estamos dispuestos a ofrecer fondos del galardón para cubrir los gastos de la cumbre, a fin de apoyar la paz en la Península de Corea y un mundo libre de armas nucleares».

Posibles escenarios de la cumbre

Entre los posibles lugares mencionados como el sitio de la cumbre incluyen el Shangri-la Hotel, que recibió al primer ministro de la India y jefes de defensa de todo el mundo este fin de semana, el hotel Capella en la isla turística de Sentosa y el Marina Bay Sands.

La última es una propiedad de tres torres y 2.561 habitaciones, que se inauguró en 2011, y es propiedad de Las Vegas Sands Corporation, cuyo multimillonario presidente, Sheldon Adelson, fue uno de los principales patrocinadores financieros de la candidatura presidencial de Trump en 2016.

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