23/Jun/2018
Sábado, 23 de Junio de 2018

Nikki Beach, los chiringuitos de playa más selectos del mundo

Nikki Beach, los chiringuitos de playa más selectos del mundo

Diversión junto al mar hasta las siete de la tarde. Es la filosofía de los Nikki Beach, La nicaragüense Lucía Penrod dirige los 13 clubes a pie de playa más deseados. En España hay tres, en Marbella, en Mallorca y en Ibiza, a punto de iniciar la temporada el 26 de abril.

Desde que abriera sus puertas el primer Nikki Beach de Miami hace ahora 20 años, la firma estadounidense fundada por el empresario Jack Penrod no ha hecho más que crecer. Hoy emplean a 3.000 personas con 13 clubes en todo el mundo (tres de ellos en España) que hacen bandera de un nuevo y revolucionario concepto debeach club que combina el lujo con un estilo de vida familiar. "Antes de Nikki Beach no existía en el mundo nada parecido a lo que nosotros ofrecemos", cuenta Lucía Penrod (Managua, Nicaragua, 30 de julio de 1957), directora ejecutiva de la empresa. "Nuestro lema, party during the day [fiesta de día], recoge el testigo de los locales a pie de playa regentados por varias generaciones de propietarios y lo convierte en una experiencia irrepetible frente al mar que combina la mejor música y gastronomía, espectáculos para todos los públicos, además de moda, cine y arte".

Todo comenzó como una terapia familiar para superar una terrible pérdida. En mayo de 1997, la hija de Jack Penrod, Nicole, falleció en un accidente de tráfico. Tenía 18 años. "Fue devastador para la familia", recuerda Lucía, actual mujer del empresario. "En medio de aquel dolor, su padre decidió conmemorar a Nicole levantando un jardín privado en South Beach con todo lo que le gustaba: mariposas, girasoles, la brisa del mar...". Aquel Café Nikki de Miami estaba pensado para que sus amigos y familiares pudieran reunirse y compartir buenos momentos. Un día, dos conocidos empresarios del mundo de la moda les propusieron abrirlo al público una vez a la semana. "Pensamos que a Nicole, que fue siempre alegre y soñaba con ser modelo, le habría gustado la idea, así que aceptamos". Pronto se convirtió en el punto de encuentro de las celebritiesAl Pacino, Cameron Diaz, Harrison Ford y Oliver Stone se dejaban ver por allí con cierta regularidad. "La atmósfera relajada y el ambiente entre elegante y rústico les permitía pasearse en chanclas a salvo de los paparazzi y los depredadores urbanos".

Con anterioridad Lucía Penrod había dirigido el exclusivo club privado Jockey Club de Miami y había trabajado durante cuatro años para el cuerpo diplomático de los gobiernos de Corea del Sur y Venezuela. Después, se incorporó al equipo de Nikki Beach como directora de marketing y relaciones públicas. "Cuando Jack y yo nos casamos en 1995, decidimos llevar el negocio a otro nivel", asevera la recién nombrada CEO de la compañía. "De pronto, la magia que desprendía nuestro proyecto se propagó por todo el mundo". El primer Nikki Beachse inauguró en el número uno de Ocean Drive, una de las calles más icónicas y festivas de Miami. "Optamos por un lugar bien íntimo, un pequeño oasis para gente vip, con un aforo de no más de 200 personas...", comenta la empresaria. "La respuesta fue increíble. Todo el mundo quería estar ahí". Muchos clientes comparaban el ambiente relajado y festivo de Nikki con el de los locales más exclusivos de Saint Tropez. "Entonces nos preguntamos: ¿y por qué no?". Cuatro años más tarde, abrieron un segundo Nikki Beach en la localidad francesa.

Estilo mediterráneo

Saint Tropez le deben buena parte de la identidad de la marca. "La experiencia enFrancia nos animó a incorporar al ADN de la compañía el estilo de vida mediterráneo: la comida sana y llena de sabores, el ritmo pausado, las largas conversaciones, la capacidad para compartir los buenos momentos con la gente que más quieres...". A diferencia de los night clubs a pie de playa, la oferta de ocio de los Nikki Beach es diurna y está ligada al buen tiempo. "Nuestros clientes llegan a última hora de la mañana con sus familias, se relajan en una hamaca o en una cama balinesa frente al mar, comen todos juntos sin mirar el reloj, brindan con vino o con champán, disfrutan de algún espectáculo, bailan incluso..., pero a las siete de la tarde vuelven a casa con sus hijos". Los mismos medios franceses que dudaron de las posibilidades de éxito de un empresario norteamericano en la milla de oro de la Costa Azul han terminado rindiéndose a la capacidad de Nikki Beach para atraer a los turistas con mayor poder adquisitivo.

España supuso un punto de inflexión en la estrategia expansionista de la compañía. "Cuando abrimos el local de Marbella enseguida nos vimos reflejados en el estilo de vida y el carácter de los españoles". El club, que se inauguró en 2003, está ubicado en una playa de arena blanca, cuenta con una piscina y varias camas balinesas sobre una plataforma elevada, un gran restaurante al aire libre, una barra central, una tienda con productos de la marca y una terraza privada con vistas espectaculares al Mediterráneo. "En la decoración prima el color blanco, las formas suaves, la madera, los espacios uniformes...". La imagen de Nicole a la entrada de todos los beach clubs recibe a los clientes como su adagio vitalista y carpediemiano. "Nuestra compañía es ella, es she, es femenina, es Nicole. Por eso hemos creado espacios Nikki en ocho países en los que las chicas puedan sentirse seguras y disfrutar de su tiempo libre sin que nada ni nadie las moleste".

La temporada de Nikki en España se completa con los beach clubs de Ibiza (Santa Eulalia) y Mallorca (Calvià Beach Resort). "En los últimos años nos ha salido mucha competencia, pero eso siempre es bueno porque te hace mantenerte alerta y te obliga a innovar constantemente. Ahora, por ejemplo, acabamos de cambiar los menús para que el 40% de la propuesta gastronómica contenga productos locales de primera calidad que además sean respetuosos con el medio ambiente". Uno de sus platos más conocidos, el sushi boat (una embarcación de madera cargada de delicatessen japonesas), sale de la cocina del chef Patrice Godino mientras los camareros interpretan una divertida performance. En la mesa de al lado se descorcha una botella mágnum de Dom Perignon entre bengalas y al ritmo de la música. Más allá, junto al mar, se celebra un cumpleaños con una espectacular tarta de tres pisos. "Damos mucha importancia al envoltorio, a los detalles que permiten que cada persona se sienta protagonista", asevera Penrod. "Así, por ejemplo, el dj no tiene nunca una lista predefinida, sino que se adapta al estado de ánimo de los clientes. Su objetivo no es otro que hacerte feliz, conseguir que te sientas bien en todo momento".

Entrada libre

Para Lucía Penrod lujoso no quiere decir exclusivo. "Nuestras puertas están abiertas a todo el mundo. No cobramos la entrada ni obligamos a que la gente consuma una cantidad mínima para poder disfrutar de la experiencia Nikki". Las sucursales de la compañía ocupan las mejores costas en cuatro continentes: Barth (Antillas francesas), Marrakech (Marruecos), Koh Samui (Tailandia), Porto Heli (Grecia), Montecarlo (Mónaco), Dubai (Emiratos Árabes), Bodrum (Turquía) y Versilia (Italia), además de los citados. "Construir la marca junto con mi marido ha sido una experiencia increíble y gratificante. Sobre todo porque hemos sido capaces de crear felicidad en todo el mundo". Y añade: "La embajada de Marbella es una de las de mayor peso de la firma, por lo que este verano celebraremos por todo lo alto los 20 años de la marca y los 15 años de nuestro desembarco en España".

Aunque no descarta abrir un nuevo Nikki en nuestro país (cada nuevo beach club de la marca requiere una inversión inicial de entre tres y cinco millones de euros), sus planes para el año que viene se centran en la división hotelera con el objetivo de llevar la marca a ciudades que no tengan playa. "Por tratarse de un negocio familiar no aportamos cifras macroeconómicas, pero sí puedo decir que nuestro modelo de negocio es autosostenible y ha superado el bache de la crisis sin arrastrar deudas".

Durante los meses de otoño e invierno, Lucía y Jack disfrutan de las comodidades de una residencia familiar en una isla privada de Bahamas. "Es nuestro santuario y el lugar de encuentro con nuestros hijos y seres queridos. La vida allí es muy sencilla, relajada y tranquila. Nos sentimos muy afortunados". Jack pilota un pequeño hidroavión para cuatro pasajeros y disponen también de un jet privado que alcanza las costas de Miami en apenas 50 minutos. A finales de junio, para inaugurar la temporada de verano, toda la familia Penrod se embarca en el Playtime, un enorme catamarán que parte del Caribe en dirección a las costas del Mediterráneo, donde fondeará durante 10 semanas junto a otros yates y embarcaciones de lujo de sus clientes. "Cada año cambiamos la ruta. Hemos estado en Saint Tropez, en Mallorca, en Capri... El año pasado visitamos el volcán Estrómboli, que nos impresionó mucho. Si todo va bien, el verano que viene tenemos pensado un itinerario por lasislas griegas". Las tres embajadas de Nikki Beach en España abrirán sus puertas el próximo 26 de abril. "La fiesta de blanco, nuestro tradicional pistoletazo de salida al verano en Marbella, se celebrará el 24 de mayo con espectáculo lleno de magia y de color".

Fuente: Expansión.

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