19/Oct/2018
Viernes, 19 de Octubre de 2018

Recorrer el mundo en un dos caballos: la historia de dos amigas en '2 Femmes en 2CV'

Recorrer el mundo en un dos caballos: la historia de dos amigas en '2 Femmes en 2CV'

Eva Serra y Ana Vega, las dos amigas detrás de 2 Femmes en 2CV, con la crisis de los 30 les dio por viajar. O más que por viajar por decidir entre instalarse en la queja y escudarse en la comodidad y el miedo o unirse y construir algo juntas. Ese construir algo juntas fue lanzarse a recorrer el mundo en un Citroën 2CV 6 Special de 1983 azul cielo, el último integrante de este curioso trío.

“El 2CV es un coche mágico, que levanta sonrisas allí donde va”, explica a Traveler.es Ana. “Es un todoterreno descapotable, capaz de cruzar ríos y montañas”. Y sí, como tú y como yo, tiene preferencias: su carácter es mediterráneo, aunque también responde en las latitudes más frías. “Arranca sin problemas hasta a -20º”.

2 Femmes en 2CV o cómo recorrer el mundo en un dos caballos

“Siempre fiel, no deja de hablarte. Se queja cuando algo le duele, ríe cuando le llevamos por sus carreteras preferidas. Es mucho más que un coche, es el mejor compañero de aventuras”, describe Ana a este peculiar viajero.

Fue a lomos de este dos caballos como dejaron atrás Mallorca en el verano de 2015“En una fase inicial recorrimos FranciaMónacoItalia, todos los países balcánicos (EsloveniaCroacia, Bosnia, MontenegroAlbania, Kosovo, Serbia, Macedonia, Grecia y Bulgaria) hasta llegar a Estambul”, enumera Ana.

La segunda etapa la protagonizó Ana en solitario. “Me llevó a recorrer todo el territorio turco, el Kurdistán, Irán, Armenia, Nagorno Karabaj y Georgia durante nueve meses”. En la tercera fase se reincorporó Eva: “cruzamos Rusiay Europa del Este y Central”.

En total, 20 meses de viaje. Se dice pronto y se viven despacio, al más puro slow travel style, disfrutando de todo cuanto acontece, lanzándose a la valiente tarea de abrazar constantemente lo desconocido y la improvisación y renunciando a esas comodidades que nos facilitan la vida.

“Nunca sabíamos dónde íbamos a dormir. Nuestra tienda de campaña fue nuestro hogar buena parte de las noches, incluso en los gélidos inviernos del este y del norte de Europa. Además, muchas familias nos acogieron en países fuera de la Unión Europea (especialmente en Turquía, Irán y Nagorno Karabaj)”, explica Ana.

2 Femmes en 2CV o cómo recorrer el mundo en un dos caballos

El curioso trío en la Toscana © 2 Femmes en 2CV

“Nuestra filosofía de viaje encaja a la perfección con el slow travel, siempre adaptándonos al entorno, disfrutando de la gastronomía local, de las maneras de relacionarse de cada país. Y, sobre todo, pasar mucho tiempo en cada lugar, degustarlo, vivirlo más que visitarlo”. Amén.

Veinte meses dan para mucho, para muchas experiencias. “No teníamos ahorros. La idea era gastar poco y tratar de conseguir pequeños ingresos durante el viaje”, relata.  Así, Ana y Eva se sumergieron en la economía colaborativa para conseguir alojamiento y comida a cambio de algunas horas de trabajo. También se dedicaron a la vendimia o a la recogida de la aceituna y mantuvieron algunos empleos como freelance gracias a Internet y su capacidad para conectar el mundo.

También tuvieron tiempo para cruzarse en su periplo con muchas personas. “Los refugiados sirios ocupan un espacio especial en nuestro corazón.Estuvimos colaborando como voluntarias en el campo de refugiados de Presevo (Serbia) en uno de los momentos más críticos de la crisis migratoria. Miles de refugiados se hacinaban sobre el barro y la basura para poder continuar su terrible periplo. Muchos de ellos deseaban volver a Siria, volver a la guerra, donde al menos se sentían humanos”, relatan.

Son veinte meses, insistimos, de soltar lastre y tomar las riendas de su vida; de dejar atrás un miedo que se desvaneció en el mismo momento de empezar el viaje.

2 Femmes en 2CV o cómo recorrer el mundo en un dos caballos

¡Sonríe! Estás en Uzès © 2 Femmes en 2CV

“Descubrimos que el miedo a lo desconocido es una imposición social,especialmente para las mujeres. Cuando no existe nada mejor que descubrir lugares, personas y emociones que jamás hubiéramos experimentado si no hubiéramos dejado atrás nuestros miedos”. Dejando atrás nuestra zona de confort.

“Nos hemos dado cuenta de que la idea que tenemos del confort es relativa. Ahora para nosotras el confort es la libertad de hacer aquello que queremos hacer en cada momento, el darnos permiso para explorar lugares y a nosotras mismas. El confort para nosotras no está en el sofá de casa, ni en la seguridad de tener unos ingresos estables. El confort reside en tomar las riendas de nuestras propias vidas”, sentencia.

Y, por el camino, no solo se recorren países, se recorre vida y se acumula aprendizaje. Mucho. “Hemos aprendido a escucharnos. A ser más conscientes del espacio y tiempo en el que nos encontramos y a saborearlo. Hemos aprendido a decir que no, a aceptar nuestras emociones, también las negativas, y a compartirlas”, cuenta Ana para después proseguir: “hemos aprendido a arreglar el coche, a dormir en cualquier lugar, a compartir, a cocinar, a trabajar el campo, a hacer vino, a plantar, a sobrevivir en la nieve. Lo hemos aprendido todo y todavía nos falta todo por aprender”.

Por ello, ya acarician la idea de un segundo gran viaje. ¿Destino? Probablemente Asia Central, aunque, de momento, tendrá que esperar a que digieran lo vivido y el resultado de todo ello: la publicación del libro Dos cabras a 80 km/h: El peculiar viaje de dos mujeres a lomos de un 2CV hasta Oriente Medio.

2 Femmes en 2CV o cómo recorrer el mundo en un dos caballos

Acampando frente al Egeo en Grecia © 2 Femmes en 2CV

Fuente: Traveler.

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